Un delfín y 46 pingüinos llevan meses en un acuario abandonado de Japón

El malestar entre los animalistas está creciendo en Japón después de que un delfín, 46 pingüinos y cientos de peces fuesen abandonados hace meses en un acuario que tuvo que cerrar.

Los defensores de los derechos de los animales han advertido que los animales marinos podrían morir si no son rescatados del acuario del parque Inubosaki en la ciudad costera del Pacífico de Choshi, al noreste de Tokio.

La difícil situación de Honey, un delfín nariz de botella femenino, así como decenas de pingüinos de Humboldt y cientos de peces y reptiles, ha desencadenado la indignación tras saberse que fueron abandonados cuando la instalación se cerró hace siete meses.

Las imágenes tomadas desde el exterior del parque marino en marzo de este año muestran al delfín solitario languideciendo en un pequeño cubil de agua. En otra fotografía se pueden ver pingüinos con bastante mal aspecto posados en una estructura cerca de lo que parecen ser montones de escombros.

El parque marino cerró a finales de enero tras una caída dramática en el número de visitantes, atribuida al terremoto y al tsunami que azotaron el noreste de Japón en marzo de 2011. Los informes indicaron que los empleados del parque marino estaban alimentando a los animales, aunque no está claro cómo se abastecen de comida y cuánto les queda.

Es posible que el parque todavía tenga grandes existencias de alimentos congelados o que los empleados estén comprando pescado fresco en Choshi, un puerto pesquero. A los defensores de los derechos de los animales se les ha negado la entrada a las instalaciones, mientras que las autoridades locales no han podido contactar a su propietario privado, Inubosaki Marine Park. Las llamadas al propietario del parque no reciben respuesta.

“Me preocupa que Honey muera si continúa esta situación” , dijo Akiko Mitsunobu, jefe de asuntos de acuario en el Centro de Derechos de los Animales de Japón . “Últimamente ella ha estado repitiendo los mismos movimientos, metiendo y sacando la cabeza del agua, y mostrando signos de estrés.

” A pesar de las afirmaciones del centro de salud pública que aseguran que los delfines y los pingüinos están siendo cuidados adecuadamente, Mitsunobu dijo que necesitan ser vistos por expertos en bienestar animal que puedan ofrecer una segunda opinión.

Sachiko Azuma, representante del grupo japonés para los derechos de los animales Peace dijo que el silencio del operador anterior la dejó temiendo lo peor. Peace ha lanzado una campaña de tarjetas postales en la que se pide que Honey sea rescatada, mientras que la situación de los animales provocó una ola de críticas en las redes sociales.

La semana pasada el parque marino había recibido más de 800 correos electrónicos y cartas exigiendo que los animales fueran trasladados a un nuevo hogar. Un periódico local informó que el operador había estado en conversaciones con otro acuario sobre la transferencia de Honey y los pingüinos, pero había finalizado abruptamente las negociaciones y se había negado a responder a las preguntas del gobierno de la ciudad de Choshi.

Los funcionarios locales no tienen el derecho legal de entrar en las instalaciones sin permiso y no pueden obligar al propietario a reubicar a los animales, dijo el periódico.

Redacción: 60Segundos

Fuente: 20minutos.es